Solar de June Crespo en la Galería Ehrhardt Flórez de Madrid

La escultora June Crespo presenta Solar en la Galería Ehrhardt Flórez, una exposición donde la escultura se convierte en flujo, tensión y transformación de los cuerpos y el espacio. Hasta el 29 de ju

La escultora June Crespo presenta Solar en la Galería Ehrhardt Flórez, una exposición donde la escultura se convierte en flujo, tensión y transformación de los cuerpos y el espacio.

Hasta el 29 de junio, la Galería Ehrhardt Flórez acoge Solar, la nueva exposición de June Crespo. La artista, una de las voces más sólidas de su generación, entrelaza cuerpo, material industrial, botánica y sensorialidad en un paisaje escultórico lleno de tensiones y matices.

Solar, comisariada por Manuel Cirauqui, recoge motivos recurrentes de la obra de June Crespo como la insistencia en el molde, el tránsito entre escalas, o la relación entre lo visible y lo oculto para componer un paisaje en transformación continua. A partir de materiales industriales, tejidos blandos y referencias botánicas, Crespo construye un territorio donde la escultura respira, oscila y sugiere modos alternativos de habitar el espacio.

La escritura como proceso

Aunque no habitual en su método, June Crespo registró el proceso de su exposición en el Guggenheim Bilbao a través de un diario. "Me fijo en las aperturas del molde con la ferralla entrando", escribe. Las anotaciones no sólo capturan procesos técnicos, sino también impresiones sensoriales, recuerdos personales y referencias a otros artistas. Para Crespo, el pensamiento escultórico atraviesa tanto el cuerpo como la materia, diluyendo la separación entre lo íntimo y lo técnico.

Un paisaje en construcción

En Solar, el hormigón, los textiles industriales, las conducciones metálicas y las lonas de camión se combinan para generar tensiones y equilibrios. Dos esculturas centrales —dancing column (I) y dancing column (II)— se suspenden entre el peso y la suavidad. “Quería que los materiales duros incorporaran una dimensión más vulnerable”, explica la artista. Así, los moldes de hormigón se acolchan con tejidos blandos que desafían la percepción de su rigidez.

La flora también encuentra su espacio: Solar incorpora el motivo de flores como la strelitzia y el iris, transformadas en esculturas que amplifican su escala y su potencia formal. La flor, para Crespo, es "un motivo que se atraviesa", un pretexto para el desplazamiento y la apertura formal.

Corrientes de movimiento

La exposición se organiza en dos salas conectadas por el flujo escultórico. La primera sala presenta las columnas de hormigón junto a piezas murales que permiten al espectador recorrerlas por dentro y por fuera, en un gesto de entrada y salida constante. "Forma cerrada pero rota", como definió Marc Navarro la escultura de Crespo, se traduce aquí en corrientes invisibles que modulan la experiencia del espacio. En la segunda sala, esculturas más livianas, hechas de metal y textil, flotan y se anclan entre el techo y el suelo, generando un paisaje suspendido. Las esculturas dancing column (iris) (I) y (II) recogen en su interior prendas textiles, reforzando la sensación de capas, cuerpos y recorridos íntimos.

Lo solar y lo nocturno

El título de la exposición no es casual. Solar evoca lo diurno, lo afirmativo, la postura erguida. Gilbert Durand, citado por el texto curatorial, asocia este régimen al heroísmo y a la polarización. Sin embargo, la obra de Crespo también incorpora rasgos de lo nocturno: lo cíclico, lo rítmico, lo ambiguo. La ausencia del sol no es una desaparición, sino una transformación: los materiales respiran, laten, se pliegan y se expanden.

Una percepción expandida

La escultura en Solar juega constantemente con la escala. De la monumentalidad del hormigón al detalle mínimo de los tejidos atrapados en las piezas, Crespo invita a alternar la mirada entre el volumen masivo y los gestos más frágiles. Como señala la artista: "Se proponen miradas en circulación, entre lo general y lo mínimo, entre superficies amplias y alfileres escondidos". En este juego, lo industrial y lo orgánico se abrazan, desdibujando sus límites.

Un lenguaje escultórico en expansión

Solar reafirma a June Crespo como una de las voces más potentes de la escultura contemporánea. La exposición no sólo da continuidad a preocupaciones ya presentes en su obra —el cuerpo, el tránsito, la transformación—, sino que también introduce nuevas formas de hacer y pensar la escultura. "Avanzar volviendo atrás", dice la artista, refiriéndose a esa capacidad de mutar su lenguaje formal sin perder la memoria de los materiales, las fuerzas y los espacios que lo han construido.

Solar de June Crespo podrá visitarse hasta el 29 de junio en a Galería Ehrhardt Flórez. Más información aquí.

https://ehrhardtflorez.com/es/exposiciones/solar/