Platform Dalí nace para reactivar la visión experimental de Salvador Dalí desde el presente y, bajo la dirección de Mónica Bello, unir imaginación artística y pensamiento científico. Su presentación oficial será el 2 de diciembre en La Pedrera.
Entrevistamos a Mónica Bello, quien será la nueva directora de Platform Dalí. Una plataforma internacional impulsada por la Fundació Gala-Salvador Dalí que aspira a reactivar el espíritu experimental del artista desde el cruce entre arte, ciencia y tecnología. Con sede en Barcelona y en colaboración con centros científicos como BSC-CNS, ICFO, ICM-CSIC, IFAE y PRBB, el programa fomentará residencias y becas que promuevan procesos largos, investigación inmersiva y diálogo entre disciplinas.
Pensar el mundo desde el cruce entre arte y ciencia es, hoy más que nunca, una necesidad. Pocas figuras han contribuido tanto a consolidar ese territorio como Mónica Bello, historiadora del arte y comisaria con una trayectoria internacional marcada por la investigación, la imaginación y el trabajo en contextos científicos. Tras una década transformadora al frente de Arts at CERN, donde redefinió las formas de colaboración entre artistas y físicas de partículas, Bello inicia una nueva etapa como directora de Platform Dalí, el nuevo programa internacional impulsado por la Fundació Gala-Salvador Dalí, presidida por Jordi Mercader, para actualizar el legado más visionario del artista desde el presente.
Platform Dalí se estructura como un ecosistema de investigación y creación que conectará a artistas con centros científicos de excelencia mediante becas y residencias inmersivas. Su metodología se basa en procesos largos, mediación sostenida y un acompañamiento curatorial que permita un diálogo real con los laboratorios. La selección de participantes prioriza la experimentación, la apertura disciplinar y la capacidad de trabajar en entornos científicos complejos. Con este enfoque, el programa aspira a redefinir el marco actual de colaboración entre arte y ciencia desde una perspectiva plenamente contemporánea. En esta entrevista, Mónica Bello comparte en detalle la visión, los objetivos y los primeros pasos de esta nueva plataforma que se inaugurará el 2 de diciembre en
Frases destacadas
"Dalí actuaba como muchos artistas contemporáneos: buscaba el contacto directo con laboratorios y con quienes estaban ampliando las fronteras del conocimiento.”
"La creatividad no es exclusiva del arte: artistas y científicos comparten imaginación y el impulso de salir de su zona de confort."
Platform Dalí nace con la voluntad de reactivar el espíritu visionario de Dalí desde el presente. ¿Cuál fue el germen inicial del proyecto?
El origen está en una conversación con Jordi Mercader, presidente de la Fundació Gala-Salvador Dalí, que llevaba tiempo pensando cómo impulsar un programa que diera agencialidad a la institución en torno a algo que Dalí cultivó toda su vida: su profundo interés por la ciencia y la tecnología. Tras ver una entrevista mía sobre mi trabajo en CERN, pensó que mi perfil podía articular ese puente entre Dalí, la ciencia y el presente. Al aceptar la invitación y revisitar su obra, comprobé hasta qué punto se acercó a científicos clave de su tiempo, interesado por la cibernética, la estructura del ADN y todas aquellas investigaciones que abrían nuevas formas de comprender el mundo.
¿Qué significa para ti pensar desde Dalí en pleno siglo XXI?
Dalí estaba adelantado a su tiempo: complejo, expresivo y a menudo eclipsado por su propio personaje. Pero tras esa fachada había un Dalí muy atento a la ciencia, siempre leyendo e intentando comprender cómo la experimentación transformaba la cultura. Ya de joven se interesó por figuras como Ramón y Cajal y por su manera de investigar el mundo. Aunque no tenía el acceso a la información que tenemos hoy, Dalí actuaba como muchos artistas contemporáneos: buscaba el contacto directo con laboratorios y con quienes estaban ampliando las fronteras del conocimiento.
Después de una década al frente de Arts at CERN, ¿qué ha cambiado en tu propia manera de entender el arte?
Ahora miro el arte con más humildad. Me atrajo por las ideas y por su forma de pensar el mundo desde los márgenes, pero al acercarme a la ciencia entendí que la creatividad no es exclusiva del arte: artistas y científicos comparten imaginación y el impulso de salir de su zona de confort. La ciencia es un consenso en continua revisión, frente a un arte aún ligado a la idea del genio individual. Ver a cientos de personas colaborando en un mismo experimento ha transformado mi forma de entender la autoría y la creatividad.
¿En qué se diferenciará Platform Dalí de otros programas de arte y ciencia, como Arts at CERN, Ars Electronica o el MIT Media Lab?
Es difícil compararse con programas tan consolidados, pero sí hay aspectos que nos distinguen. Queremos trabajar en profundidad, escuchando tanto a artistas como a científicos para entender sus necesidades y complementar lo que ya existe. Otro rasgo clave será la mediación, queremos generar contextos reales de investigación artística dentro de los laboratorios. Esto implica procesos largos, presencia continuada en los centros científicos y un acompañamiento curatorial sostenido.
Platform Dalí se instala en Barcelona y se articula alrededor de cinco centros científicos de referencia como BSC-CNS, ICFO, ICM-CSIC, IFAE y PRBB. ¿Qué crees que puede aportar Barcelona que no aporten otras ciudades europeas para un proyecto de esta naturaleza?
Barcelona tiene algo muy valioso, una masa crítica tanto en arte como en ciencia. No es un lugar donde haya que empezar de cero o “educar” a los públicos; existe ya una ciudadanía muy informada, activa, con un discurso crítico y progresista, y una red sólida de centros culturales, editoriales, bibliotecas. Además, desde hace años la ciudad ha apostado por programas que cruzan arte y ciencia. Ahí está, por ejemplo, la Bienal de Ciencia y Ciudad, donde el arte tiene un papel relevante, o muchos otros programas que han ido acercando comunidades culturales y científicas. Eso crea un terreno muy fértil para un proyecto como Platform Dalí.
¿Cómo se diseña un programa capaz de entrar en diálogo con equipos de supercomputación, fotónica, investigación marina o física de altas energías? ¿Qué tipo de relaciones se van a desarrollar entre artistas y estos laboratorios?
Lo primero es contar con un equipo que comprenda tanto el arte como la ciencia y la tecnología, perfiles que en los últimos años se han vuelto esenciales. Después, se trata de entrar en los laboratorios con curiosidad, como quien accede a un archivo o al estudio de un artista para construir un programa desde cero. Trabajaremos en diálogo con los equipos de cada centro y con científicas y científicos interesados en compartir su práctica. No hablamos solo de teorías: también de máquinas, materiales o preguntas sobre fenómenos como los agujeros negros o el envejecimiento. Desde Platform Dalí formularemos estas cuestiones junto a los investigadores y acompañaremos a los artistas en sus procesos. La clave será escuchar y pasar tiempo en los laboratorios.
Los primeros nombres seleccionados son Tania Candiani, Israel Galván, Taller Estampa y George Mahashe. ¿Qué criterios han guiado esta selección?
En general, el criterio para esta primera selección ha sido invitar a artistas capaces de romper los límites de su disciplina, con curiosidad y generosidad para trabajar en contextos científicos muy exigentes. Sabemos qué encaja en ciencia. No tanto la temática, sino la disposición a escuchar, aprender y comprometerse con procesos largos y complejos.
¿Cómo será la dinámica del centro en términos prácticos?
Cada año habrá dos artistas becados y cinco residentes. Las becas están pensadas para creadoras y creadores con agendas muy activas. No necesitarán instalarse en Barcelona, pero sí comprometerse durante unos 18 meses a hacer visitas y trabajo de campo en los laboratorios. Los primeros serán Tania Candiani e Israel Galván, con el objetivo de desarrollar una obra de largo recorrido. Las residencias serán más inmersivas, ya que cada artista trabajará un mes dentro de un centro científico concreto. Todos recibirán honorarios, presupuesto de producción, apoyo logístico y acompañamiento curatorial.
¿Cómo dialoga la identidad visual de Javier Jaén con el espíritu del programa?
Trabajar con Javier Jaén era fundamental porque buscábamos una identidad visual con una mirada verdaderamente autoral. Partió de la “D” de Dalí y la convirtió en un conjunto de esferas en movimiento que evocan la visión atómica y la fragmentación de la materia. Durante el acto presentaremos también un breve spot en el que estas esferas se despliegan sobre un paisaje cambiante. Es una traducción visual sencilla pero poderosa de la idea que guía Platform Dalí: observar lo conocido desde múltiples ángulos, fragmentarlo y recomponerlo para abrir nuevas formas de percepción.
La exposición final está prevista para 2029. ¿Por qué esa fecha?
La exposición de 2029 reunirá el recorrido completo del programa y permitirá ver obras desarrolladas con tiempo y profundidad, mostrando distintas aproximaciones artísticas a la ciencia. No obstante, cada año organizaremos un gran encuentro para compartir procesos, avances y piezas en desarrollo.