Drift

Esculturas interactivas que evocan a la naturaleza

Entrevista a DRIFT

Publicando en Neo2 Web

El dúo holandés prepara para 2025 la inauguración de su propio museo inmersivo en Ámsterdam, en colaboración con Eduard Zanen, propietario de Van Gendt Hallen.

DRIFT es un colectivo de arte fundado en 2007 por Lonneke Gordijn y Ralph Nauta en la Academia de Diseño de Eindhoven. Este grupo fusiona de manera única los mundos natural y artificial, centrándose en reinterpretar elementos naturales mediante la tecnología moderna y la expresión artística. Su misión destaca el delicado equilibrio entre la humanidad y la naturaleza.

Con un enfoque interdisciplinar que combina arte, diseño y tecnología, DRIFT crea instalaciones inmersivas que conectan profundamente con la experiencia humana. Los temas centrales de su obra, como la sostenibilidad y la integración de elementos naturales, invitan a los espectadores a reconsiderar su relación con el medioambiente.

Recientemente, han inaugurado la exposición Living Landscapes en la Fondation Vincent van Gogh Arles. Esta muestra presenta dos obras interactivas, Coded Nature y Murmuring Minds, que exploran la relación entre los sentidos humanos y los fenómenos naturales mediante tecnología avanzada.

Además, DRIFT está trabajando en su próximo proyecto, The Drift Museum, que abrirá sus puertas en 2025 y será el museo dedicado a un solo artista más grande de Europa. Diseñado por Braaksma & Roos, este museo exhibirá sus obras cinéticas y tecnológicas a gran escala, ofreciendo una experiencia única. Charlamos con ellos para conocer más sobre su trayectoria y sus futuros proyectos.

¿Cómo comenzó todo?

Fundamos DRIFT en 2007, cuando estudiábamos juntos en la Academia de Diseño de Eindhoven. Cuando nos conocimos, sentimos una conexión muy intensa y nuestras habilidades complementarias crearon una sinergia innegable. Comenzamos a crear arte que emulaba los movimientos de la naturaleza mediante tecnologías diseñadas por nosotros mismos y hemos continuado desde entonces.

¿Cómo describiríais el espíritu de DRIFT?

DRIFT siempre ha tratado de unir dos mundos opuestos y de establecer una conversación entre el mundo natural y el mundo creado por el ser humano. Adoptamos un enfoque interdisciplinar en nuestras obras, en el que confluyen el arte, el diseño y la tecnología.

Inspirándonos en la naturaleza, en sus mecanismos y en su belleza, creamos instalaciones que evocan la experiencia humana colectiva. Queremos reinterpretar los elementos que nos rodean a diario, regalos de la naturaleza, a través de la lente de la tecnología moderna y la expresión artística.

El delicado equilibrio entre los seres humanos y la naturaleza es fundamental y recuerda a las personas que estos mundos son reflejos el uno del otro.

Vuestro trabajo desdibuja a menudo los límites entre el arte, el diseño y la tecnología. ¿Qué os lleva a explorar estas intersecciones?

Todo nuestro trabajo consiste en comunicar a través de movimientos muy específicos. Utilizamos la tecnología para que esto suceda, pero nunca se trata únicamente de la tecnología, aunque resolver cómo funcionan y se construyen las obras constituye una parte importante de nuestro proceso de trabajo.

Nos gusta combinar naturaleza y tecnología para crear una visión crítica, pero utópica, del futuro de nuestro planeta. Utilizamos estas intersecciones para despertar un deseo de interconexión y transmitir la capacidad de dejarse llevar, ceder el control y aceptar el cambio constante.

Como artistas que trabajan con alta tecnología, ¿cómo lográis encontrar un equilibrio entre innovación y accesibilidad en vuestro arte?

Si no existe la poesía de la conexión emocional entre el público y la obra, la obra no está terminada. Dado que nuestro arte no puede existir sin una audiencia, porque la interacción entre las instalaciones y el público es lo que crea su significado, la accesibilidad es crucial. Nuestro objetivo es que el público quede hipnotizado mientras experimenta nuestro arte. La innovación constituye el núcleo de la manera en que desarrollamos nuestras obras.

Muchas de vuestras instalaciones incorporan elementos o fenómenos naturales. ¿Nos podéis contar cómo influye la naturaleza en vuestro proceso creativo?

La coreografía de la naturaleza es central en nuestro trabajo. Los movimientos naturales recuerdan al cuerpo cómo adaptarse y alinearse con el entorno.

Nuestras obras deben resonar con los ritmos que presenciamos diariamente en la naturaleza, como el flujo y el reflujo de las olas, el susurro del viento o la danza del fuego. Esta sincronía conduce a la contemplación de preguntas que, de otro modo, podríamos ignorar.

Uno de vuestros proyectos más destacados, Fragile Future, combina materiales orgánicos con tecnología innovadora. ¿Qué inspiró este proyecto y qué mensaje pretendíais transmitir a través de él?

Fragile Future está inspirado en la evolución del diente de león y en su naturaleza indómita. Los dientes de león determinan cuándo y dónde crecen. Debemos adaptarnos a sus patrones naturales y no al revés.

Esa sensación de libertad y esa cualidad indómita nos sirven de inspiración. El proyecto encarna una visión crítica, pero utópica, del futuro de nuestro planeta, en la que dos elementos aparentemente opuestos han establecido un pacto para sobrevivir.

Con Fragile Future, animamos a las personas a reconsiderar lo crucial y valiosa que es la naturaleza. Todos los sistemas naturales están impulsados por tecnologías complejas e intrincadas que no son visibles a simple vista.

La sostenibilidad parece ser un tema recurrente en vuestro trabajo. ¿Cómo la integráis en vuestra práctica artística y por qué es importante para vosotros?

Parece que el mundo se está polarizando muy rápidamente. En esta época de desconexión y crisis climática, necesitamos desesperadamente alinearnos unos con otros para crear una visión que asegure el futuro de nuestro planeta.

Con nuestras obras y sus movimientos, creamos un sentido de unión. Creemos que una solución sostenible no reside tanto en las posibilidades técnicas como en la forma en que las personas ven el mundo y toman decisiones.

¿Cómo explora Flylight el equilibrio entre la libertad individual y la conformidad grupal a través de sus patrones de iluminación interactivos? ¿Qué creéis que aprenderán los espectadores al experimentar esta obra?

Aunque los pájaros son uno de los máximos símbolos de libertad, cuando vuelan en bandada se mueven como una sola entidad y crean patrones fascinantes. Cada individuo percibe la velocidad y la dirección del grupo.

La obra cuestiona el delicado equilibrio entre el grupo y el individuo. Al igual que los pájaros, las personas encuentran seguridad dentro de un grupo, al mismo tiempo que se ven obligadas a actuar de acuerdo con un conjunto de reglas según las cuales funciona la sociedad.

Quien elige la libertad individual absoluta por encima de estas reglas se ve obligado a operar fuera de la sociedad.

En cuanto a vuestra pieza Shylight, expuesta recientemente en la Hayward Gallery de Londres dentro de la exposición When Forms Come Alive, el movimiento y el comportamiento de la escultura parecen casi orgánicos y evocan una sensación de vida dentro de la instalación. ¿Podríais contarnos más sobre la inspiración de este trabajo y cómo lograsteis movimientos tan realistas?

La nictinastia describe el movimiento natural de las flores cuando se abren y se cierran en la oscuridad. Esto fue lo que inspiró Shylight.

La obra nos invita a pensar en las adaptaciones y en cómo los seres humanos también evolucionamos y cambiamos constantemente en función de nuestro entorno.

Utilizamos seda y un software cuidadosamente coreografiado para imitar la danza de la naturaleza. Este fenómeno natural y este movimiento hacen que el cuerpo vuelva a alinearse con el mundo natural que nos rodea.

¿Qué próximos proyectos o colaboraciones podemos esperar de DRIFT?

Desde 2022 hemos estado trabajando de manera silenciosa y constante en el proyecto más grande que jamás hayamos imaginado para nuestro estudio, The Drift Museum, que se inaugurará a principios de 2025.

Hemos canalizado todos los esfuerzos de nuestro estudio hacia lo que será el museo dedicado a un solo artista más grande de Europa. Ha sido el proyecto más loco, inspirador y colaborativo.