Biennale Némo

La gran cita del arte digital en la París Belén Vera En la última década, el arte digital ha dejado de ser un territorio de nicho para convertirse en un lenguaje inevitable del presente. Está en nue

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La gran cita del arte digital en la París

Belén Vera

En la última década, el arte digital ha dejado de ser un territorio de nicho para convertirse en un lenguaje inevitable del presente. Está en nuestras pantallas, en los algoritmos que moldean nuestra experiencia diaria, en los dispositivos que median nuestra percepción. Cada vez más festivales, museos y bienales se han abierto a un arte que explora la intersección entre ciencia, tecnología y cultura, convirtiendo el espacio expositivo en un lugar donde experimentar futuros posibles y cuestionar los límites de lo que entendemos por realidad.

Las prácticas del arte digital abordan tanto las utopías como las distopías de la era tecnológica. Desde instalaciones que especulan sobre la extinción o el transhumanismo hasta proyectos de bioarte que trabajan con organismos vivos, inteligencia artificial o datos en tiempo real. Estas propuestas expanden el campo del arte, lo convierten en un espacio para repensar nuestra relación con lo no-humano y reimaginar formas de convivencia entre humanos, máquinas y otros seres vivos.

El calendario internacional está cada vez más poblado de citas dedicadas a estas prácticas. Ars Electronica en Linz, con su histórico enfoque en arte y ciencia; TodaysArt en La Haya, que mezcla música, performance y cultura digital; la B3 Biennial of the Moving Image en Frankfurt, centrada en narrativas inmersivas y la imagen en movimiento; o la propia The Wrong Biennale, que en noviembre de 2025 celebra su séptima edición, forman un ecosistema global que demuestra que el arte digital no es solo una tendencia, sino un espacio de pensamiento crítico y creación colectiva.

En este contexto se inscribe la Biennale Némo, la gran cita de los arts numériques en la Región Île-de-France. Creada en 2015 y organizada por el CENTQUATRE-PARIS, se ha consolidado como uno de los eventos imprescindibles del calendario internacional. Cada dos años transforma París y sus alrededores en un escenario donde el arte y la tecnología dialogan para imaginar nuevos futuros.

Su sexta edición, titulada Les illusions retrouvées. Nouvelles utopies à l’ère numérique, se celebra del 11 de octubre de 2025 al 11 de enero de 2026 y presenta más de 60 exposiciones, instalaciones, conciertos, espectáculos y encuentros en 24 espacios de la región. Este formato en red convierte a la bienal en un mapa vivo de la creación digital, con propuestas que van de lo monumental a lo íntimo y que invitan a recorrer la ciudad de otra manera.

Bajo la dirección de Gilles Alvarez y José-Manuel Gonçalvès, la bienal no se limita a celebrar la tecnología, también la cuestiona, la pone en tensión y la convierte en un terreno fértil para la imaginación y el pensamiento crítico. Busca nuevas formas de encuentro entre lo vivo y lo artificial y convierte a París en epicentro de un debate global sobre arte, ciencia y tecnología.

La muestra principal en el CENTQUATRE-PARIS y el resto del programa reúnen a artistas que trabajan en esta intersección desde perspectivas muy diversas. Entre ellos, Donatien Aubert, que indaga en los rastros que dejará nuestra civilización; Mounir Ayache, cuyas instalaciones generan ecosistemas narrativos entre lo biológico y lo virtual y Libby Heaney, pionera en el uso del cómputo cuántico como herramienta estética. También participan Markos Kay con sus visuales generativos, Rachel Maclean con su imaginario pop digital y el colectivo OBVIOUS, conocido por sus obras creadas con inteligencia artificial.

A ellos se suman David Rokeby, Bruce Eesly, Riccardo Giovinetto y Cecilie Waagner Falkenstrøm, junto a decenas de artistas internacionales y emergentes. El resultado es un panorama que abarca bioarte, realidad aumentada, música electrónica, performance e instalaciones inmersivas.

La bienal no solo muestra obras, también genera contextos, con charlas, encuentros y laboratorios donde el público se convierte en parte activa de estas ficciones especulativas. En un presente marcado por la crisis climática y la ansiedad digital, Némo invita a imaginar futuros desde gestos pequeños pero constantes, capaces de transformar nuestra manera de mirar el mundo.